viernes, 17 de diciembre de 2010

Entre lo clásico y lo folclórico, la música fue protagonista en el CAE

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Una noche con música escrita con mayúsculas. Así puede calificarse, sin temor al error, a la velada que se desarrolló el sábado en el Club Atlético Estudiantes y que tuvo como protagonista a la orquesta Galas del Río, dirigida por Elías Gurevich. El encuentro contó con la participación de Eduardo Isaac (solista en guitarra) y como invitados José Bulos (clave) y Marcelo Orlando (corno).


Fue un cierre espléndido de la temporada 2010 dedicada al Bicentenario por la Asociación Mariano Moreno.

En la apertura del programa, tres obras emblemáticas de la vasta producción piazzolliana dieron el tono a una presentación de alto nivel musical: Fuga y Misterio, La muerte del ángel y Adiós Nonino.

Esta entrada permitió a la orquesta Galas del Río temperar el ensamble. Justo es decirlo, el conjunto –un proyecto de excepción, casi un milagro en el panorama musical nacional– brindó interpretaciones sin fisura, acordes a lo que puede esperarse de músicos de altísimo nivel.

Luego llegó el momento más esperado. La ejecución de la Suite Argentina para guitarra, clave, corno y orquesta, en una versión que contó con la energía requerida a la vez que tuvo la delicadeza imprescindible, algo que el guitarrista paranaense manejó a lo largo de toda la obra.

Ya desde el arranque Isaac supo imprimir el carácter que la obra exige; preparado para el lucimiento de la guitarra en un discurso que intenta reflejar una antigua expresión popular conjugando sonidos del altiplano con la hidalguía propia de la raíz hispana. En el motivo alegre y saltarín que se reitera a lo largo de este primer número se percibió el balance entre cuerdas y solista en un esquema que lleva al instrumentos solista a dialogar con el ensamble orquestal.

Apareció también el clavecín, interpretado magníficamente por José Bulos.

Pasaron también Misachico, reflejo musical de un momento de esta celebración tradicional norteña en la que la guitarra cantó el motivo con la sutileza necesaria; el Bailecito, con sus progresiones de acordes en la guitarra, matiza con intervenciones de las cuerdas, en contracantos entre violines y contrabajos hasta llegar a la Zamba, en una interpretación que tradujo perfectamente la elegancia y sensualidad que la danza requiere. La pieza discurrió suave, con su halo dulce, envolvente. Anticipó así el Estilo, en el que Falú desarrolla el sonido que expresa la llanura. Con un toque ajustado, técnicamente impecable y pleno de sensibilidad, el solista logró perfectamente la idea del compositor: un tono reflexivo e introspectivo.

Cabe citar en este punto la introducción de José Bulos en el clavecín, y la participación de Marcelo Orlando, en corno, que con una nota expresó la desmesura de la planicie, la extensión, en un final que emociona con una nota sostenida hacia el final, apagándose lentamente.

Para concluir la suite, la impetuosa versión del Malambo, en un tempo arrollador, mostró a Isaac a pleno, concentrado, pero a la vez expresivo ya que ese número de la suite exige de él una serie de recursos interpretativos en la mano derecha, en particular en el rasgueo, que debe dar el tono a una pieza de eminente impronta viril.

No falló allí el guitarrista al concretar una exigencia no menor: la síntesis entre lo erudito y lo folclórico, que se percibe en esta pieza, pero que atraviesa toda la obra.



BRILLANTE. El cierre, de carácter brillante, llegó con la Serenata para cuerdas Op. 48 de Tchaicovsky, que mostró al ensamble de 14 músicos de la Orquesta Galas del Río en su máximo esplendor.

La obra, perfectamente escogida, es una de las de mayor trascendencia y de las más hermosas que se han compuesto para este tipo de formación orquestal.

La interpretación fue emotiva y conmovedora. Seguridad en la técnica –impecable por cierto–, ajuste y balance, dieron color apropiado a la textura en la construcción de una filigrana delicada que exige y requiere por su complejidad músicos de alto nivel.

Todo esto se percibió perfectamente, pese a que acústicamente el ámbito no era el más apropiado para actividades de estas características. Es que debido a la lluvia de la tarde, el concierto se realizó finalmente en el gimnasio del CAE. Las condiciones meteorológicas conspiraron también en cuanto a la asistencia de oyentes, ya que el esfuerzo realizado por las entidades organizadoras –la Asociación Mariano Moreno, el Hotel Maran Suites y el Club Atlético Estudiantes– para producir un espectáculo de altísimo nivel, merecía un marco multitudinario de público.

Pese a ello el sonido pudo apreciarse en un buen registro y en ello bien vale destacar la tarea de los técnicos de la firma Chapino, encargados de la amplificación. La ecualización evitó el empaste y permitió apreciar matices y bloques instrumentales.

La promesa de una noche mágica con una reunión de notables se había cumplido. El cierre de una temporada dedicada en homenaje a la Patria había estado a la altura de las circunstancias.

martes, 30 de noviembre de 2010

“Argentina desde el piano”

CIMAP
(Creadores e Intérpretes de Música Argentina en Piano) 

Dirección: Hilda Herrera



Viernes 3 De Diciembre - 20 Hs

Centro Nacional de la Música
Sala "Carlo Guastavino"
México 564 - Buenos Aires


Entrada libre y gratuita


Integran actualmente el CIMAP: Lisandro Baum, José Bulos, Liliana Campo, Sebastián Gangi, Juan Pablo Marcó, Jorge Martínez, Matías Martino, Luis Melicchio, Nicolás Müller y Andrés Pilar.


El CIMAP es un grupo de jóvenes pianistas creado en el año 2002 como iniciativa de la profesora Hilda Herrera. Desde entonces su funcionamiento está solventado y avalado por la Dirección Nacional de Música y Danza, dependiente de la Dirección Nacional de Artes y de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Este grupo cuenta actualmente con diez integrantes dedicados a la creación e interpretación de arreglos y composiciones de música popular argentina para piano y pequeños grupos de cámara, guiados en esta tarea por la profesora Hilda Herrera. El grupo se amplía año a año, incorporando a jóvenes pianistas de buen nivel instrumental que desean trabajar en profundidad la música argentina en el piano. Esta tarea de aprendizaje se desarrolla con una frecuencia de dos veces a la semana en la Sala Carlos Guastavino del Centro Nacional de la Música.
Desde su aparición hasta la fecha han realizado varios conciertos en diversas salas de Buenos Aires (Sala Carlos Guastavino del Centro Nacional de la Música, Sala J.L. Borges de la Biblioteca Nacional, Sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino de La Plata, Auditorio de Radio Nacional, entre otros). El CIMAP lleva editados dos discos compactos: “Argentina desde el piano” (2005) y “Huellas” (2009), ambos producidos de forma independiente por el grupo. Además han publicado un álbum de partituras “Argentina desde el piano” (2005), proyecto por el cual ganaron un subsidio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Durante los años 2008 y 2009 han realizado el ciclo de conciertos “Argentina desde el piano” en la Sala Guastavino del Centro Nacional de la Música los primeros viernes de cada mes. En dicho ciclo han plasmado siempre desde el piano, un trabajo sobre las diversas regiones musicales de nuestro país, así como la obra de algunos de los compositores más relevantes del panorama musical argentino y las propias creaciones y composiciones de los integrantes del grupo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Trío Gallo-Méndez- Pilar en Espacio Tucumán


ESPACIO TUCUMÁN
Suipacha 140. Capital Federal
Jueves 18 de Noviembre. 20.30hs

Ramiro Gallo - Ernesto Méndez - Andrés Pilar

presentan

Rienda suelta

Bono contribución: $25



Los músicos y compositores Ramiro Gallo (violín), Ernesto Méndez (guitarra) y Andrés Pilar (piano) presentan un repertorio original en este espectáculo al que denominaron "Rienda suelta".

Tres enfoques diferentes que confluyen en una propuesta homogenea, reflejo de los distintos caminos que han recorrido a través de la música popular argentina.

viernes, 29 de octubre de 2010

"TRES AL PIANO"

Celina Federik - Natalio González - José Bulos
brindarán un variado repertorio de música clásica, argentina y composiciones propias.

General: $20 - Anticp. $15 (al 154 1997683)

Organiza: Asoc. Mariano Moreno

Auspicia: Subsecretaría de Cultura de Entre Ríos




Viernes, 05 de noviembre · 21:00 - 22:30 

Museo Provincial de Bellas Artes

Buenos Aires 355

Paraná, Argentina

sábado, 14 de agosto de 2010

Compartiendo música

El pasado 31 de julio nos reunimos para compartir un momento de música y conocer el trabajo de todos nuestros alumnos.
Estas son algunas imágenes del encuentro.

domingo, 27 de junio de 2010

Ernesto Méndez en Mar del Plata

Curso de Música Argentina
 para guitarra

Sábado 3 de julio de 2010 - 14 a 19 hs.

Ayolas 9109 - Mar del Plata
Cronograma:
- brindará la masterclass “La composición y el arreglo de música argentina para guitarra”, a través de su obra.
- dictará clases a los inscriptos en la categoría activos.

Destinatarios: 
Profesores, estudiantes avanzados y medios.
Alumnos activos: Cupo limitado (5)
Alumnos Oyentes: $ 50
Alumnos Activos : $ 70
Confirmar asistencia al tel (0223) 155380544 o a los siguientes mails:
silviacastro82@hotmail.com
carlos_villalba_33@hotmail.com
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Concierto

ERNESTO MENDEZ
(guitarra)

"Obras Propias y Clasicos de la Musica Argentina"




Domingo 4 de Julio - 19 hs.

Sala Nachman - Teatro Auditorium

lunes, 31 de mayo de 2010

Guitarra Tucumana



El próximo sábado 12 de junio se presentará en el Salón del Polideportivo Municipal de Oro Verde el guitarrista tucumano Pablo González Jazey.
En esta oportunidad con el proyecto Guitarra Tucumana.

El espectáculo es organizado por Mburucuyá en el marco del Ciclo Cultural del Bicentenario que impulsa el Municipio de Oro Verde.

La cita es a partir de las 21 hs. con una entrada general del $10.

Gala del Bicentenario

El pasado 28 de mayo Mburucuya participó de la Gala del Bicentenario en la ciudad de Oro Verde.
Docentes y alumnos estuvieron presentes compartiendo momentos de música y danza.

 Algunas imágenes del encuentro.



domingo, 30 de mayo de 2010

Relecturas de tango y folklore


 

Conducidos por la pianista y compositora, un puñado de músicos, alumnos de la escuela de Creadores e Intérpretes de la Música Argentina en Piano, abordará la obra de Pedro Laurenz y Chacho Muller. La idea es buscar en el piano la más amplia dimensión posible.








“Sin gente tan talentosa esto no hubiese sido posible.” Hilda Herrera no oculta su orgullo cuando habla del Cimap –Creadores e Intérpretes de la Música Argentina en Piano–, el grupo de jóvenes pianistas que conduce y que hace tiempo trascendió el ámbito pedagógico, traduciendo las instancias del aprendizaje en ciclos de conciertos, ediciones de partituras y discos. Hoy a las 20, en la Sala Carlos Guastavino del Centro Nacional de la Música (México 564) Lisandro Baum, José Bulos, Liliana Campo, Sebastián Gangi, Juan Pablo Marcó, Jorge Martínez, Matías Martino, Luis Melicchio, Nicolás Müller y Andrés Pilar, pianistas del Cimap, ofrecerán otro concierto del ciclo que los primeros viernes de cada mes da cuenta de la obra de alguna de las figuras cardinales de la música argentina. La serie que comenzó en abril con un homenaje a Ariel Ramírez recordará en su segunda fecha la obra de dos figuras distintas, pero igualmente trascendentes, de la música argentina: el rosarino Chacho Muller y su paisaje de humanidad ribereña reflejado en creaciones como “Creciente de nueve lunas”, y Pedro Laurenz, el impulsor de un estilo inconfundible en el bandoneón y compositor de páginas como “Milonga de mis amores” y “Amurado”. La entrada es libre y gratuita.

“Este trabajo viene de lejos, cuando en el Centro Cultural General San Martín comenzamos un proyecto muy ambicioso, que quería incluir a todos los instrumentos. En 2002, Eduardo Rodríguez Arguibel me propuso trasladar ese trabajo al Centro Nacional de la Música y enseguida pensé que se llegaría a resultados más concretos si ceñíamos la enseñanza sólo al piano. Así nació el Cimap”, relata Herrera, pianista referente de la música argentina, difusora infatigable de obras que sin sacrificar sus raíces teje lazos con el universo y compositora además de piezas esenciales del cancionero, como “Zamba del chaguanco” y “La diablera”, por ejemplo. “La idea pasa por recibir alumnos que lleguen tocando y que, además de leer, escriban música –continúa–. Por un lado se trabajan los estilos, claro, pero también se asume una tarea importantísima, la de reescribir mucha de la música que por distintas razones está mal escrita o escrita someramente.” En esa manera de pensar la música mientras se la cultiva, folklore y tango buscan en el piano la más amplia dimensión posible. “Es importante que cada alumno logre su propio estilo –asegura Herrera– y que haga sus propios arreglos y sus propias composiciones. Que trabaje desde una visión más universal de la cosa, pero sin perder el fondo sobre el que me gusta trabajar, que tiene que ver con lo rítmico, lo formal y la simpleza armónica que en general tiene nuestra música. Es necesario poner gran cuidado en el toque: no es lo mismo interpretar una chacarera que una huella y en el piano, con las posibilidades tímbricas que ofrece, es importante distinguirlo.”

Alrededor del piano de la Sala Guastavino del Centro Nacional de la Música, como en una clase más, algunos de los integrantes del Cimap conversan sobre lo que significó para ellos entrar en el universo de la música popular en el piano. Un ámbito que exige tanta rigurosidad técnica como coherencia estilística. “Cuando venís de una formación clásica, en la que sólo te enseñan a leer, pasa un tiempo hasta que entendés que acá es posible soltarse. Eso puede ser una barrera, hasta que descubrís la música desde otro ángulo, un lugar que tiene que ver con la posibilidad de arreglar, de poner mucho de lo tuyo”, dice Nicolás Müller, el decano de los integrantes del Cimap. “Si uno llega muy embalado con otra historia, lo primero que siente cuando escucha folklore en el piano es que le faltan cosas –interviene Lisandro Baum–. A vos te enseñaron que la música moderna debe tener determinado lenguaje armónico y cierta complejidad, pero de pronto te encontrás que no podés tocar una chacarera, que no te sale. Cuando empezás a laburar lo que tiene que ver con los tipos de toques, con el timbre, entendés que a esa música no le falta nada y que la cosa pasa por otro lado.” “Tampoco es necesario romper la forma para ser modernos, si así como está es hermosa. En ese equilibrio natural que tiene que ver en el encuentro entre lo armónico y lo rítmico está la raíz”, sostiene Andrés Pilar.

Tanto en el tango como en el folklore, el piano ha desarrollado su propia gramática, además de una tradición sostenida en una genealogía de talentos que con la variedad de sus aportes dieron forma a un mosaico riquísimo en matices. “Siempre se descubren pianistas de otras épocas y a medida que aparecen uno los va apreciando –dice Matías Martino–. Cuando empecé a estudiar no tenía pianistas muy a mano. En mi pueblo se escuchaba a Los Hermanos Abalos, porque siempre los ponían en los actos de la escuela para bailar folklore.” “Es que en el folklore es más fácil encontrar pianistas acompañantes. Lo primero que escuché en piano solo de folklore fue lo del Cuchi Leguizamón”, agrega Baum. Para Müller, falta una tradición difusora de pianistas en el folklore: “Tal vez en el tango haya un poco más. En el folklore lo primero que conocí fue lo que hizo Carlos García y después, cuando se reeditaron sus discos, a Waldo de los Ríos. Con Hilda conocimos también a Remo Pignoni a Chany Inchausti”, sostiene. “Con Hilda tenemos la referencia de primera mano respecto de ellos, porque los conoció de cerca”, asegura Martino y agrega: “En pianistas como Hilda, uno nota que el folklore no cambia al pasar a otro instrumento; mantiene ese sabor, porque escuchás que están la guitarra y el bombo, cosa poco común. Acá lo que hacemos es redescubrir eso”.

Después de numerosos conciertos monográficos sobre la obra de Atahualpa Yupanqui, Alfredo Gobbi, Homero Manzi, Horacio Salgán, Cuchi Leguizamón, Eduardo Falú, entre otros, y dos trabajos discográficos –Argentina desde el piano (2005) y Huellas (2009)– además de un álbum de partituras, en su tercer ciclo consecutivo en la Sala Carlos Guastavino, el Cimap mantiene alta la apuesta. Tras el concierto de homenaje a Ariel Ramírez –que piensan repetir a raíz del éxito obtenido– y del próximo dedicado a Chacho Muller y Pedro Laurenz, los pianistas dedicarán un programa a la música de Joaquín Mora, el autor de “Margarita Gautier”, “El africano” y “Esclavo”, entre otras perlas, uno de los precursores del Romanticismo en la década del ’30. “También tenemos pensado editar este año los arreglos que en todo este tiempo logramos plasmar –asegura Herrera, que en estos días publicó un nuevo disco con una mirada pianística sobre músicas de Carlos Gardel–. La idea es hacer cuadernos con la música de cada región. Es un trabajo muy importante y de gran utilidad, porque por ejemplo en los conservatorios es obligatorio incluir una obra argentina y siempre se cae en los mismos autores. Cultura de la Nación está interesada en publicarlo y acá no es necesario encargar nada: esto ya está listo.”

jueves, 13 de mayo de 2010

Para sentirse bien subiendo una escalera

Este video forma parte de una campaña de Volkswagen dirigida a mostrar que es posible modificar algunos hábitos de la gente, simplemente haciendo que ciertas actividades que se desea promover sean un poco más divertidas.


miércoles, 14 de abril de 2010

Cimap abrió su ciclo mensual de conciertos.Tributo de jóvenes pianistas a Ariel Ramírez

Publicado por LA NACIÓN 14/04/10

Cimap abrió su ciclo mensual de conciertos 

José Bulos, integrante del proyecto

Cimap (que significa Creadores e Intérpretes de Música Argentina en Piano) es un proyecto que nació hace seis años, encabezado por la pianista y docente Hilda Herrera e integrado por un grupo de jóvenes intérpretes de entre 20 y 30 años, en su mayoría. Este colectivo musical acaba de publicar su segundo disco, Huellas, que es doble e incluye temas propios y de varios compositores conocidos. Además, el último viernes comenzó en el Centro Nacional de la Música un ciclo de conciertos que se realizarán una vez al mes, en la sede de México 564.

Para esta ocasión, parte del grupo de solistas (Lisandro Baum, José Bulos, Liliana Campo, Sebastián Gangi, Juan Pablo Marcó, Jorge Martínez, Matías Martino, Nicolás Müller y Andrés Pilar) preparó un repertorio con obras de Ariel Ramírez, a modo de tributo al compositor, fallecido hace algo más de un mes.

Según Müller, encargado de la apertura, la intención que tienen con este proyecto es trasladar la canción al piano, y Ramírez es uno de los mayores exponentes de la canción (aquí vale agregar: a pesar de haber sido pianista; no autor ni cantante). Si bien puede ser todo un desafío, los pianistas estuvieron a sus anchas, ya que Ramírez fue uno de los mayores melodistas del folklore, y hay que tener en cuenta que la melodía es un elemento en torno al cual gira buena parte del trabajo que realizan desde Cimap.

Eso quedó expuesto ya desde las primeras composiciones de Ramírez que se escucharon: "Gringa chaqueña", de la serie Mujeres argentinas, en la versión de Müller, y, de la misma serie, "Dorotea la cautiva", por Marcó; "Juana Azurduy", por Martínez, y "Alfonsina y el mar", por Andrés Pilar. En una noche que culminó con la participación del bombisto y bailarín Vitillo Abalos como invitado, también hubo buenas interpretaciones de Liliana Campo, que puso el cuerpo y el alma a "La última palabra", y Lisandro Baum en dos obras muy diferentes entre sí: "La tristecita" y "El nacimiento del charango".

Para el próximo mes, el ciclo, de entrada libre y gratuita, continuará con otra entrega pianística.
Mauro Apicella

martes, 6 de abril de 2010

en abril MUJERIO ciclo de recitales

Homenaje a Ariel Ramírez

Dirección Nacional de Artes / Dirección de Música y Danza
CIMAP
"Creadores e Intérpretes de la Música Argentina en Piano"
Dirigido por: HILDA HERRERA



Concierto de Apertura del Ciclo "Argentina desde el piano 2010"
Un emotivo recorrido por buena parte de la obra del gran músico argentino, recientemente fallecido.


Pianistas:

Lisandro Baum, José Bulos, Liliana Campo, Sebastián Gangi, Juan Pablo Marcó, Jorge Martínez, Matías Martino, Luis Melicchio, Nicolás Müller, Andrés Pilar.

Viernes 9 de abril - 20 hs.
ENTRADA LIBRE Y GRATUITA
Centro Nacional de la Música
Sala Carlos Guastavino
México 564 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires

El CIMAP es un grupo de jóvenes pianistas creado en el año 2002 como iniciativa de la profesora Hilda Herrera. Desde su aparición hasta la fecha han realizado varios conciertos en diversas salas de Buenos Aires (Sala C. Guastavino del Centro Nacional de la Música, Sala J.L. Borges de la Biblioteca Nacional, Sala A. Piazzolla del Teatro Argentino de La Plata, Auditorio de Radio Nacional, entre otros); han grabado dos CDs: “Argentina desde el piano” (2005) y el CD doble “Huellas” (2009) ambos editados de forma independiente por el grupo; y han editado el álbum de partituras “Argentina desde el piano” (2005), proyecto por el cual ganaron un subsidio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

www.myspace.com/CIMAP

sábado, 3 de abril de 2010

¡VIVA LA MÚSICA!


                                    José Bulos
Profesor de Música con Orientación Piano
(Universidad Nacional del Litoral)
                                                                      

Hay diferentes actividades a las que llamamos “hacer música”. Hace música quien repite una melodía “de oído” cantando o tocando un instrumento, hace música quien compone, quien lee una partitura y la comprende, quien hace sonar lo que los signos escritos establecen, hace música quien improvisa o inventa tocando o cantando. De la misma manera participa del hecho musical el que puede integrarse a un grupo de personas haciendo palmas o cantando, y también quien escucha y es capaz de conmoverse por lo que percibe.

Muchas veces el aprendizaje musical (formal o informal) toma una sola de estas actividades y la prioriza por encima de las otras. Encontramos personas que nos cuentan que aprendieron a tocar un instrumento leyendo partituras y que creen que “no tienen oído” (aunque sus orejas sean más que visibles); otros que son capaces de acompañar canciones tocando los acordes correctos “de oído” pero no saben cómo se llaman esos acordes ni pueden entender una partitura (creen que leer música es para músicos, y ellos dicen no pertenecer a esa selecta categoría); otros que piensan que son incapaces para crear o componer siquiera una obra sencilla (pero sí pueden escribir textos, inventar recetas de cocina, dibujar, crear bromas para divertirse con amigos,...); y hay más casos.

En la actualidad sabemos que las distintas actividades musicales (tocar solo, tocar con otros, cantar, cantar en grupo, componer, improvisar, sacar de oído, leer, escuchar, dirigir, etc.) se complementan entre sí. Esta complementación permite que quien aprende entienda el sentido de cada actividad y la valore. Y lo que el alumno valora difícilmente sea olvidado.
Para lograrlo es necesario que el alumno pueda participar en diferentes instancias de trabajo grupal e individual que le permitan conocer sus capacidades, preferencias y dificultades; complementando y dinamizando su proceso de aprendizaje.

¿Por qué hacer arte?

En principio, por hacer arte. Hay algo de inexplicable en el estado que genera la acción y que nos conmueve, nos deslumbra, nos emociona. A partir de ese estado podemos conocemos, descubrir qué es lo que nos atrae realmente, qué nos gusta, qué nos moviliza y también qué nos incomoda, nos molesta, nos rebela. Esto es lo que aparece en bibliografías como “goce estético”, y ese goce está presente desde el nacimiento de la humanidad.
Pero también es importante que expliquemos que el estado de crisis permanente en que vivimos se fundamenta, entre otras cosas, en la ausencia de determinados valores como la sensibilidad, la capacidad de conmovernos, la valoración de los logros propios y los ajenos, la aceptación de las propias limitaciones y las de los demás, la tolerancia, el diálogo como herramienta para el acuerdo y la capacidad para el trabajo en grupo. Creemos que el arte puede ayudar a recuperar esos valores; y que no es casual que en la actualidad las actividades artísticas no son priorizadas y son reemplazadas por fenómenos masivos, repetitivos, redundantes, cada vez menos elaborados y más generalizados.

Sabemos que la concentración y dedicación que exige el estudio de un instrumento musical, la atenta sensibilidad, la adopción de distintos roles que son necesarios para hacer música en grupo y la posibilidad de participar como auditorio de diferentes propuestas artísticas generan un ámbito propicio para nuestro crecimiento como seres humanos, al permitirnos desenvolvernos en espacios que poseen sus propias reglas, donde no tienen cabida nuestras diferencias sociales y económicas, donde la humildad y el trabajo son los principales valores.
Por otra parte, el que hace arte (en cualquier nivel) posee una particular sensibilidad. Esta sensibilidad le permite percibir y sentir profundamente lo que otros, que no tienen el entrenamiento específico, pueden ignorar. Esta capacidad de sentir no es exclusiva para lo artístico, sino que puede ser incorporada y aplicada a cualquier actividad, haciendo que se escuche más, se observe con dedicación y se detecten detalles o sutilezas que nos ayudan a comprender mejor.

Existen estudios neurológicos que demuestran que las diferentes actividades musicales (audición, ejecución, composición, lectura, etc.) están relacionadas con modos de pensamiento diferentes y activan secciones específicas en el cerebro. Además  se observa una importante participación de ambos hemisferios cerebrales, por lo que algunos no dudan en afirmar que la música es la actividad que activa la mayor cantidad de secciones cerebrales al mismo tiempo. Por ello la práctica musical sistemática implica un desarrollo psicomotriz e intelectual beneficioso para cualquier persona.

Teniendo en cuenta lo que aquí explicamos y lo que aprendimos a partir de nuestra experiencia personal, decidimos encarar el desafío de ofrecer a nuestra comunidad una alternativa de formación musical acorde con nuestro pensamiento.
Además de las clases de instrumento, que son individuales o en grupos de hasta tres alumnos, proponemos prácticas grupales. En estas dos instancias queremos abordar las distintas actividades musicales, atendiendo a la sensibilización y comprensión de los diferentes procesos, tendiendo a lograr creatividad y capacidad para expresar de manera conciente.
No nos interesaría nada de lo que aquí escribimos si no fuésemos capaces de disfrutar y  divertirnos en nuestra actividad docente. La posibilidad de compartir con nuestros alumnos (que tienen entre 6 y muchos años más...) sus ocurrencias, sus logros emocionados y sus desafíos a todo o nada es lo que nos permite pensar que algún cambio es posible, que todos tenemos algo que ofrecer y que... ¡VIVA LA MÚSICA!





                                               

miércoles, 31 de marzo de 2010

La educación musical en la escuela ¿necesita justificación?

Entrevista a Judith Akoschky
Publicada en la Edición Nº 93
Revista Novedades Educativas





. Posibilidades, dificultades, acuerdos y desacuerdos
. ¿Área integrada o disciplinas específicas?
. La búsqueda del espacio “perdido”

Las "Justificaciones"

¿Cuál es la finalidad de la inclusión de la educación musical en la escolaridad obligatoria?
- Es muy interesante tener una idea del recorrido de la educación musical hasta instalarse en la escolaridad obligatoria. Este recorrido no es idéntico en diferentes países, y no son o no han sido similares sus objetivos, en ocasiones ajenos a la esencia de lo musical, como por ejemplo objetivos patrióticos, objetivos de socialización, objetivos recreativos... En nuestro país, la educación musical tuvo presencia desde el siglo pasado; en cambio en España -y más recientemente en Brasil-, la música comienza a tener un espacio en la escuela obligatoria en estos últimos años. En cuanto a la finalidad de la inclusión de la educación musical en la escuela, parecen obvias todas las explicaciones. Y me resulta gracioso cuando, para enfatizar la necesidad de su presencia, se recurre a explicaciones como que la música incrementa el rendimiento intelectual de los alumnos, o que aumenta la capacidad de la memoria, o que... Más allá de la pertinencia de esas afirmaciones y de su veracidad, comprobada o no, y que por supuesto en la adquisición de los conocimientos musicales, además de la emoción y del goce estético, participan aspectos cognitivos, me pregunto ¿es necesario volver a “justificaciones” de esta índole para reafirmar la necesidad de la presencia de la educación musical en la escolaridad obligatoria? A preguntas como qué promueve la música, qué significa como lenguaje, qué aporta a la experiencia sensible del hombre, qué brinda como medio de expresión, como transmisión de sentimientos, como estímulo para la imaginación creadora, yo contesto, sin dudarlo, que la música promueve, brinda, aporta y estimula lo que sólo la música puede lograr. Al igual que cada una de las disciplinas artísticas, con sus lenguajes particulares, sus propios materiales y recursos, su propio sistema de organización y composición, sus propios mecanismos de producción y apreciación, la música provoca algo único, intransferible...

¿En qué se diferencia la educación musical en la escuela de la brindada en los conservatorios o escuelas de música?
- Ante todo, podríamos decir que la educación musical en la escolaridad obligatoria se dirige a grandes grupos heterogéneos en cuanto a intereses y posibilidades en relación con la música. En cambio, se supone que los alumnos de las escuelas de música o de los conservatorios sienten por la música una marcada preferencia y un atractivo especial; por lo que buscan acceder a mayores conocimientos específicos del lenguaje musical, a manejar algún instrumento, incluso, con miras a una futura profesionalización. Esta caracterización de los alumnos, sumada a los objetivos que se plantean las diferentes instituciones educativas y al respaldo de una política cultural que se pronuncie respecto de su adhesión a la presencia de las manifestaciones artísticas, deberían definir las orientaciones adecuadas a cada contexto educativo. Definir qué se debe o qué se puede enseñar de la música en la escuela no es sencillo. Es conveniente flexibilizar tanto los propósitos educativos como los objetivos a alcanzar por parte de los alumnos. Pero es razonable, incluso ideal, aspirar a que la escuela se proponga interesar a todos los alumnos por la actividad musical en sus múltiples posibilidades: tanto la producción participativa como la apreciación sensible y crítica, trazando y orientando diferentes caminos para lograrlo. Por supuesto, para que esto pueda concretarse son necesarios programas viables, flexibles a los diferentes contextos, con orientaciones metodológicas que los pongan en acción, con maestros capacitados e interesados en esta problemática que puedan instrumentar recursos adecuados e interesantes para los fines a alcanzar. Y sabemos con certeza que todo esto es muy exigente y que las condiciones generales no lo facilitan.

Las condiciones, los profesores, las escuelas

¿Cuáles son los desafíos que encuentra la educación musical en la institución escolar?
- Podríamos citar varios, todos de incidencia fundamental en el logro de propósitos de enseñanza y objetivos de aprendizaje. Algunos de estos desafíos afectan particularmente a los docentes. Otros, a la institución en su conjunto. Los grupos numerosos, ideales en la actividad del canto grupal y de la formación orquestal -aunque se trate de sencillos instrumentos de percusión- requieren de una buena conducción. Y no siempre los maestros están preparados para atender los requerimientos del trabajo grupal. En ocasiones, toda su capacidad musical entra en colisión con esta característica de la enseñanza escolar. Otro de los desafíos, tan severo como el anterior, depende de la formación del docente, de su capacidad musical, del dominio de nuevos contenidos no abordados durante su formación, de su iniciativa para acceder a nuevos recursos, a otros repertorios... Pero ambos desafíos pueden encontrar respuestas en la capacitación, en el intercambio con colegas, en las lecturas bibliográficas, en el asesoramiento que le brinde el equipo de conducción, etcétera. Más problemática resulta la imposibilidad real -o el desinterés de la institución- por dotar a la actividad musical de un espacio adecuado: aislado, silencioso, propio... La tarea del docente se ve invadida por un entorno hostil, que dificulta y a veces impide sus objetivos más preciados: el desarrollo de la atención auditiva y la escucha cada vez más sensible. Por último, el acompañamiento institucional, que se hace evidente en el aprecio por la evolución de la tarea, evitando, en la medida de lo posible, los cortes que a veces significan los actos escolares, sobre todo cuando se distancian conceptualmente de la tarea del aula y de sus objetivos.

Los contenidos

¿Cuál fue el aporte de los Contenidos Básicos Comunes a la enseñanza de la música?
- Me voy a referir a aquellos puntos en los que participé más directamente: fui consultora nacional para la elaboración de los Contenidos Básicos Comunes para el Nivel Inicial. Para seleccionar y organizar los contenidos tuve en cuenta la necesidad de “una visión actualizada, abierta a múltiples manifestaciones estilísticas, sin marginar expresiones más experimentales y recientes, sin dejar rezagadas culturas provenientes de contextos disímiles (...), un lenguaje musical rico, significativo y adecuado al Nivel Inicial acorde a las características evolutivas de los niños pequeños”.*1 Esa selección y organización tuvo presente la necesidad de adoptar un enfoque flexible que propiciara, en las elaboraciones curriculares, la contextualización de los contenidos, estableciendo conexiones entre la música y el medio socio-cultural del niño, su familia y las experiencias que ya trae de su propio ambiente.
Continúo respondiendo a la pregunta con mi experiencia personal. Como pertenezco a la Dirección de Currículum del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cuando elaboramos el Anexo del Diseño Curricular para la Educación Inicial, en 1995, pude trabajar con los CBC de acuerdo con las orientaciones mencionadas. Al año siguiente realizamos la capacitación de todos los docentes de música del Nivel Inicial, con ese material ya impreso. De todos modos, estas acciones implicaron apenas un acercamiento a las ideas expuestas. La capacitación continúa, y durante el presente año estamos orientando y haciendo un seguimiento de nuevas acciones, tendientes a la familiarización y compenetración de los contenidos abordados en el Diseño Curricular. En forma más acotada, estoy realizando unas acciones que abordan la articulación entre el Nivel Inicial y el primer ciclo de la EGB.

¿La presentación de contenidos en conceptuales, procedimentales y actitudinales es, a su criterio, la más adecuada para la enseñanza de la música?
- “Es indudable que la enorme importancia asignada a los contenidos en los procesos de enseñanza-aprendizaje en la educación escolar ha llevado a su ampliación diferenciándolos de acuerdo a los aprendizajes que promueven.”*2 Pero también es necesario recordar que “esta diferenciación en conceptuales, procedimentales y actitudinales es de índole pedagógica, ya que en la práctica educativa se produce una interacción permanente entre ellos. Es importante recordar que los criterios clasificatorios o categorías seleccionadas para su ordenamiento son una construcción social, en cierto modo arbitraria, pero que son útiles como instrumentos de lectura y comprensión de los aspectos que el docente encara en su tarea de enseñanza”.*3 Al hacer estas citas, deseo reforzar algunos conceptos: el que hace referencia a los diferentes aprendizajes que promueven los diferentes tipos de contenidos y, al mismo tiempo, a su permanente interacción. Personalmente, y aunque veo que pueden ser útiles para la enseñanza de la música, me preocupa el alto costo de su apropiación por parte de los docentes. Y prefiero que su comprensión y uso sea paulatino y auténtico, pero no indispensable a la hora de planificar. Los aprendizajes son lentos y costosos, también para los docentes.

¿Está de acuerdo con la presentación de los contenidos de música, plástica, teatro, expresión corporal en un mismo capítulo?
- En principio no lo veía mal, dado que conforman el grupo de disciplinas de la Educación Artística, Estética, o como se prefiera denominarlo. Pero es indudable que este agrupamiento ha generado una gran confusión que comenzó a circular con inusitada fuerza y dispar criterio en todas las provincias de nuestro país. Creo que la confusión crece a medida que avanzamos en los diferentes niveles de la escolaridad, y se acentúa en los regímenes especiales. Me estoy refiriendo a la “integración de las artes”. Al respecto, yo opino que los lenguajes artísticos son intransferibles. Son autónomos; son disciplinas que necesitan de un largo tiempo para su apropiación. Cualquier proyecto de “articulación” entre las artes, como yo prefiero llamarlo,4 merece una etapa de prueba, análisis y comprobación de resultados. Recién allí estaríamos en condiciones de aceptar esas eventuales situaciones de puesta en común, su difusión y propagación. Estamos en conocimiento de que existe reducción horaria y “achicamiento” de presupuesto, pero esto no es un motivo válido como para justificar la integración de las artes. Si es así, que esta situación se legitime. Si no es así, que se tomen todas las medidas necesarias para frenar este alud que sólo traerá como consecuencia un vaciamiento de los contenidos que con ardua tarea supimos elegir.

martes, 16 de marzo de 2010

Bienvenidos!

Queremos darle la bienvenida a los más de 30 alumnos que están comenzando el ciclo lectivo 2010 de Mburucuyá.
A los adultos, jóvenes y niños que comienzan en cada una de las modalidades, les deseamos lo mejor en un año de trabajo y realizaciones.

Bienvenidos!

Además los invitamos a visitarnos frecuentemente para estar al tanto de todas las actividades de Mburucuyá.

lunes, 22 de febrero de 2010

Inscripción abierta

Desde el próximo lunes 1º hasta el 12 de marzo 
se abre la inscripción para los talleres de música 
 que propone MBURUCUYA.

Las clases darán comienzo el 15 de marzo.

Las especialidades son:
- Piano
- Guitarra
- Flauta traversa y dulce
- Audioperceptiva
- Taller infantil
- Práctica grupal

informes:
tels: 4975-225  4975-536
mburucuyagestioncultural@hotmail.com


domingo, 21 de febrero de 2010

Cuando el silencio es salud

La Nación - Sábado- 29 de mayo de 2004
Según un estudio elaborado por el Departamento de Acústica y Electroacústica
de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en los últimos 30 años el nivel de
ruido se triplicó en la Capital Federal y las horas consideradas “de descanso”
por los especialistas disminuyeron, en promedio, de seis a dos. En efecto,
mientras tres décadas atrás el nivel acústico en las calles de la ciudad de
Buenos Aires estaba entre los 50 y 60 decibeles (dB), en la actualidad los
valores superan los 70 dB. Según los parámetros de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), por encima de los 70 decibeles los sonidos resultan
molestos, cuando superan los 90 se vuelven dañinos y después de los 120 se
tornan insoportables y hasta dolorosos.



La contaminación acústica aumenta en el mundo, de la mano de la
modernización y el crecimiento de las ciudades, y el causante principal es el
sistema de transporte urbano. Es necesario, en consecuencia, regular el
funcionamiento de los colectivos, los camiones, las motos y los automóviles en
general y establecer un sistema permanente de medición de ruidos en todas
las zonas de la Capital. La información obtenida debería cotejarse con una
tabla predeterminada que contemple los niveles máximos permitidos para
zonas residenciales, comerciales o industriales.
Es importante conocer los resultados de una encuesta realizada recientemente
por la empresa Gallup. El 54 por ciento de los encuestados contestó que
Buenos Aires es una ciudad muy ruidosa; el 34 por ciento dijo que era
bastante ruidosa; el 5 por ciento la consideró poco ruidosa y el 4 por ciento,
nada ruidosa. Como lo señaláramos en nuestro editorial del 19 de noviembre
último, para revertir está situación deberá exigirse que las autoridades
correspondientes ejerzan el poder de policía que les ha sido conferido
mediante controles periódicos y la imposición de sanciones efectivas a los
infractores.


Pero el tema de los ruidos no sólo debe circunscribirse a los causados por el
tránsito vehicular. Como lo advierte el Colegio de Fonoaudiólogos de La Plata,
“el ruido es un sonido no deseado y la realidad muestra que vivimos en un
mundo que nos bombardea de sonidos. Estamos en un mundo ruidoso, tanto
en el trabajo como en el tiempo libre, en las actividades recreativas y en el
desplazamiento. Nos vemos expuestos al ruido sin desearlo”.
La música, por ejemplo, es un arte placentero. Sin embargo, a determinado
volumen se convierte en ruido, como sucede comúnmente en los recitales de
rock o en los lugares bailables; y como ocurre con el walkman y el discman,
que se convierten en una de las fuentes de ruido más comunes y conforman
un factor de riesgo, toda vez que el ruido daña la audición. Con la agravante
de que el daño, una vez producido, es irreversible.


Más aún, el ruido puede generar adicción. El sonido emitido a volumen
excesivo estimula una hormona que genera una sensación placentera y de
aturdimiento, lo cual hace nacer el deseo de que se repita la experiencia.
La situación resulta más grave si se considera que en los locales frecuentados
por chicos y adolescentes los ruidos superan los 90 decibeles. Socialmente, el
ruido está ligado a la alegría y a la euforia, por lo cual resulta difícil de
erradicar. Existe una cultura del ruido que día tras día gana mayor número de
adeptos.
Es indudable que para enfrentar este grave problema se requerirá no sólo una
acción firme y decidida de las autoridades, tendiente a asegurar que se
cumplan las normas vigentes en la materia, sino también una actitud colectiva
más solidaria, que contribuya a generar una cultura menos ruidosa y más
respetuosa del prójimo. Y que ayude a lograr que disminuyan los trastornos
que provoca la contaminación sonora.


sábado, 20 de febrero de 2010

Muestra anual de los talleres. 2009

El 17 de diciembre próximo pasado se realizó la Muestra Anual de los Talleres de Mburucuyá.
La misma se realizó en el Salón Cultural del Municipio de Oro Verde y tuvimos oportunidad de asistir al trabajo realizado durante el año por los alumnos y profesores.
También destacamos el acompañamiento de padres, alumnos y comunidad de Oro Verde.


Gracias.

viernes, 19 de febrero de 2010

Recitales de Mburucuyá en "Voces de Oro Verde"

Durante 2009 Mburucuyá participó del ciclo "Voces de Oro Verde".
En este ciclo, que fue auspiciado por el Municipio de la localidad, tuvimos el privilegio de disfrutar de recitales de singular calidad.
Las fechas producidas por Mburucuyá contaron con la participación de artistas de la jerarquía de Miguel "Zurdo" Martínez de Paraná, del dúo mendocino de flauta y guitarra de Beatriz Plana y Leopoldo Martí, y los locales Ernesto Méndez, Brenda Espinosa, José Bulos y Chela Martínez en dúo de flautas con Marta Petrich.

Nos gratifica el acompañamiento de público de la localidad y de localidades vecinas que supieron congregarse en torno a estas inéditas presentaciones en la ciudad de Oro Verde.






Miguel Martínez en la ciudad de La Paz. 2008